Peter Taaffe, secretario general del Partido Socialista repasa las lecciones que los trabajadores pueden aprender desde el nacimiento del Partido Laborista, hace un siglo.

Al final del siglo XIX, el imperialismo británico encontró crecientes dificultades para darle algunas migajas a la clase trabajadora de su riquísima mesa.

Traducción por Patricia Navarrete, Canada.

Hasta entonces una capa de la clase trabajadora – "la aristocracia obrera" – se había reconciliado con el capitalismo a través de concesiones dadas por los capitalistas como consecuencia de su monopolio virtual y los privilegios económicos en la economía mundial.

Sin embargo, la debilidad de su posición a fines del siglo XIX, parcialmente a través de desafíos de poderes imperialistas emergentes como en Alemania, no permitió que esto pudiera ser factible. Bajo la superficie del bienestar aumentaron en los centros industriales en la sociedad británica un ejército de mal pagados, trabajadores sudorosos y no especializados.

Su rabia hirvió durante la explosión del nuevo "sindicalismo", involucrando las jóvenes de las cerillas, estibadores y trabajadores del gas. Esto fue una revuelta no solo contra los corazones de piedra de los empleadores sino también contra el Partido Liberal, el cual pedía lealtad a significativos sectores de la clase trabajadora.

Los liberales, el partido del llamado "capitalismo de 'laissez-faire’ " en su forma más extrema, eran como el Nuevo Partido Laborista de hoy. Sindicalistas y trabajadores llegaron a estar en contra de los empleadores liberales, especialmente en los centros industriales, en la lucha por un salario que les permitiera vivir, y mejorar derechos y condiciones de trabajo. Esto alimentó la oposición al Partido Liberal y el movimiento por la creación de un partido independiente de los sindicatos y de la clase trabajadora.

Los pioneros por estas peticiones batallaron cerca de dos décadas por la realización de este fin. La lucha por esto no avanzó en línea recta, sino que estuvo llena de zigzagueos, de pasos hacia delante y algunas veces dos pasos atrás. Keir Hardie, un sindicalista minero de Escocia y el "padre del Partido Laborista", era originariamente del Partido Liberal y trató de "reformarlo" pero concluyó que era imposible.

Primero que nada estableció el Partido Laborista escocés y en seguida, en 1893, estableció con otros el Partido Laborista Independiente (ILP). Presente en el congreso de fundación en Bradford estaban 5 miembros del la Federación Social Demócrata (SDF), nominalmente marxista pero de hecho sectaria y alejada tanto de Karl Marx como de Friederich Engels, Fabianos (1) y un puñado de sindicalistas.

Protegidos del Partido liberal

Hardie y el ILP (Partido Laborista Independiente) siguió una batalla prolongada para sacar los sindicatos del faldón del Partido Liberal. La clase trabajadora británica, a menudo se mueve despacio, antes y ahora, sacando conclusiones. A menudo se mueven desde el plano industrial cuando están frustrados en el plano político.

Por ejemplo, los mineros del sur de Gales eligieron a Keir Hardie diputado por Merthyr en 1898 después de su derrota en su mandato previo de West Ham. Vieron la necesidad de acciones políticas después de su derrota en una huelga. Sin embargo, los mineros de Gales Sur, como un todo, no perdieron las ilusiones del Partido Liberal incluso si ellos dispusieron de su propia reserva política en 1901.

Hardie martillaba cada año en el Congreso sindical la necesidad de "una representación independiente de los trabajadores", la formación de un Partido Laborista.

Esto con el tiempo fue exitoso y hubo una conferencia para formar el Comité de representación Laboral (LRC), esto tuvo lugar en 1900, asistieron delegados sindicalistas, el movimiento de cooperativas ysocialistas de variados tipos.

El sindicato minero, sin embargo, se abstuvo y mantuvo las conexiones con las asociaciones Liberales locales. Esto duro casi una década.

De hecho, hubo un número limitado de miembros sindicales del LRC al comienzo, con solo 353 000 de los cerca de 2 millones de sindicalistas afiliados a este grupo. Los "nuevos sindicatos" se unieron pero los sindicatos de trabajadores calificados establecidos desde mucho tiempo, inicialmente permanecieron distantes.

El momento decisivo, el punto de inflexión, fue el juicio Taff Vale de la cámara de los comunes (lores) cuando daños financieros considerables fueron sufridos por el Sindicato de Trabajadadores del Ferrocarril (Amalgamated Society of Railway Servants) por el presunto daño provocado a la Compañía Ferroviaria Taff Vale.

En 1903, los miembros afiliados del LRC aumentaron a 873 000. Pero el LRC, conocido como el "Partido Laborista", estaba "aun lejos de constituir un partido" [Según George Douglas Howard Cole, "La Segunda Internacional"]

La manera flexible en la cual el Partido Laborista fue creado es una advertencia a aquellos que desean imponer prematuramente estructuras rígidas a una formación nueva en Gran Bretaña.

GDH Cole comentó: "El LRC] no fue mas que un Comité, cada uno de sus constituyentes mantuvo el derecho completo de manejar sus propios asuntos. Cada grupo afiliado – Sociedad socialista o sindicato – propuso sus propios candidatos y pagó por ellos. No hubo fondos centrales para financiamiento de candidatos o incluso para contratar propagandistas u organizar actividades. "

No hubo sólo un programa – solamente una confirmación del deseo "de cooperar con cualquier partido, el cual, en ese momento, promueva la legislación directamente en el interés del trabajo".

Tampoco hubo mucha organización "al menos bajo el control del partido. Aunque los comités locales de Representación Laboral – o Partidos Laborista – existían en numerosas áreas, no eran admitidos a afiliación del partido nacional o representados en las conferencias. Sino solamente en áreas donde los consejos sindicales locales se habían unido al partido que tenía una maquinaria formal local".

Una de las razones de esto fue el miedo del liderazgo sindical que los "Comités de Representación Laboral locales ... pasarían más fácilmente a control Socialista". Por lo tanto, ellos prefirieron que los consejos sindicales más controlados por ellos, se unieran al partido. Más tarde la burocracia conservadora temió los consejos sindicales, los cuales reunían sindicatos junto a activistas políticos.

El ILP también inicialmente vio en los Comités de Representación Laboral una amenaza a la influencia de sus propias secciones locales y por eso Cole concluye correctamente "que izquierda y derecha se combinaron para bloquear el crecimiento de cualquier organización de base de circunscripción electoral efectiva".

Este método de organización federal, aparentemente amorfo, permaneció por mas de una década y media. Esto significó que el núcleo del LRC local basado en amplia membresía individual, construyó un naciente partido de estructura de apoyo individual trabajando directamente por él y no solamente por una de sus organizaciones afiliadas".

Estructuras amplias

Solamente durante, la Primera Guerra mundial Arthur Henderson, quien era originalmente agente del Partido liberal, como tesorero, reorganizó el partido. Entonces fue garantizado pleno reconocimiento para los partidos laboristas locales, como parte integral de la estructura del partido. Tal cual como Cole comentó: "Este cambio no fue factible hasta 1914 porque se opusieron muchos sindicatos y el ILP, y también los consejos sindicales en numerosas áreas – los tres grupos temían desde sus puntos de vista, el crecimiento de una máquina poderosa del partido".

Este paso adelante por la independencia de la representación política de la clase trabajadora no fue del todo el ideal, no fue ni limpio ni ordenado pero reflejo la realidad de la situación en su tiempo. Como no fue "puro" algunos sectarios de esos tiempos, tal como la dirección del SDF, se mantuvo distante. Sin embargo, la masa de trabajadores a través de la experiencia, vieron esto como un paso colosal hacia delante.

Seria un error hoy basar el programa o estructuras del nuevo partido en una repetición idéntica de lo que pasó hace un siglo atrás. Sin embargo, el método de empujar al comienzo, con la creación de amplias estructuras, es algo para aprender hoy día.

Es una de las razones por qué el PS apoya en un periodo inicial una federación flexible en la cual las fuerzas genuinas puedan colaborar, construyendo gradualmente confianza entre las partes constituyentes y haciendo posible más tarde llegar a un partido redondeado.

Es absolutamente esencial en esta era que el partido debería ser abierto y democrático, con derecho a plataformas, etc. como hemos explicado anteriormente.

Es necesario aprender del pasado, por supuesto pero no vivir en el pasado. Sin embargo, la historia de cómo el Partido Laborista se formó es una refutación a aquellos quienes quieren desarrollar inmediatamente un perfecto y satisfactorio "partido" que saltará hacia delante en forma ideal como Minerva salio de la cabeza de Júpiter. La realidad hace esto altamente poco probable en Gran Bretaña y en muchos otros países, como el reciente desarrollo que muestra el partido de izquierda en Alemania.

Sin embargo, la creación de una verdadera formación con estas características podría llevar toda la clase trabajadora británica hacia delante y preparar el terreno para luchar seriamente contra el capitalismo neoliberal y todos los partidos que estén basados en él.

Tomado del The Socialist, periódico del Partido Socialista, cit, en Inglaterra y Gales, 4 de noviembre de 2005.

(1) Los Fabianos eran una tendencia partidaria del socialismo reformista evolutivo. Ndt.

Committee for a workers' International publications

p128

p248 01

p304 02

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