Todos los partidos pro-capitalistas compiten para imponernos la misma política.Es urgente reconstruir una voz política para la clase obrera y la juventud!

El próximo domingo 26 de octubre los/as tunecinos/as votarán en las elecciones parlamentarias. Los/as electos/as en esta nueva Asamblea lo serán para un periodo de 5 años, si bien el método de escrutinio sigue siendo el mismo que el de los electos en las elecciones de 2011.

Sin embargo, muchos observadores ya están anticipando una tasa récord de abstención (ya del 50,4% en las últimas elecciones en octubre de 2011). Otro elemento importante es el número de votantes indecisos, que varía entre el 40 y el 60% en las encuestas.

Esta gran proporción de la tasa de indecisos y la probable de abstención perturba a la clase política y a la burguesía. La preocupación es tal que el Ministerio de Asuntos Religiosos emitió una fatwa declarando que la participación en las elecciones es una obligación religiosa!.

Estos elementos ilustran ante todo la gran desconfianza de gran parte de los tunecinos hacia las elecciones de las que no esperan gran cosa para mejorar sus condiciones de vida.

Por un lado, estamos asistiendo al surgimiento de empresarios que invierten directamente en la política, sobre todo durante la campaña electoral. No tienen nada bueno que ofrecer a la masa de los tunecinos, pero se abren camino a través de sus millones y su clientelismo. Este es por ejemplo el caso de la campaña del partido de la Unión Patriótica Libre (UPL), dirigido por el multimillonario Slim Riahi, presidente del Club de Fútbol "Club Africain", uno de los hombres más ricos de Túnez.

Se han denunciado tentativas de compras de votos en diversos ámbitoss. Pero donde la influencia del dinero de los capitalistas es más evidente es en los medios de comunicación, donde muchas televisores, radios y periódicos son propiedad de hombres de negocios que se presentan a las elecciones bajo diferentes banderas, y son juez y parte al mismo tiempo, estableciendo siempre el tono del debate de manera que sólo ayudan a que los intereses de su clase.Por ejemplo, si se calcula el tiempo de las intervenciones de activistas del Frente Popular, están en décima posición, cuando a nivel electoral el Frente es la tercera fuerza política.

Varios ex ministros y antiguos funcionarios del régimen de Ben Ali también estan presentes , y están en buenos puestos en algunas listas, especialmente en las del partido "Nidaa Tounes" liderado por Beji Caid Essebsi, que alberga muchos nostálgicos de la vieja guardia del antiguo régimen.

Por no hablar de los temas de debate impuestos para estas elecciones haciendo oídos sordos a los problemas socio-económicos. Sin embargo, los resultados de una encuesta reciente indican una insatisfacción generalizada con la economía, con un 88% de los encuestados calificando la situación económica como “mala” y el 56% como "muy mala". La situación de los trabajadores y las clases populares no ha hecho más que deteriorarse sobre todo en el último periodo, incluido el gobierno del "tecnócrata" Mehdi Jomaa-cuyo carácter supuestamente temporal no le impidió tomar nuevas medidas empobrecimiento de los hogares, especialmente a través del aumento de los precios del gas, el combustible y la electricidad.

La gran paradoja de estas elecciones es que los partidos de derecha (los llamados "modernistas", como Nidaa Tounes o los islamistas de derecha como Ennahda y sus compinches) tienen su programa pro-capitalista (la jubilación a los 62 años, la eliminación de las cajas compensaciones, la liberalización de los precios de los productos básicos, la privatización del sector energético y los bancos ...), mientras que enfrente, casi ninguna fuerza de izquierdas se opone seriamente a este discurso. Así que muchos entienden las limitaciones de esta nueva "democracia", donde hay cien partidos y más de 13.000 candidatos que se postulan para las elecciones, pero en la que la gran mayoría de ellos, con algunos matices, defienden en el fondo el mismo programa y el sistema económico al servicio de las clases dominantes de las potencias imperialistas y sus instituciones financieras.

El Frente Popular

Está claro que el programa del Frente Popular está lejos de cualquier programa socialista. Con el tiempo, la dirección del Frente Popular suavizó profundamente su discurso, archivando muchas de sus medidas más radicales, en busca de un terreno de armonía ,que no existe, entre el mundo del capital y el del trabajo -el portavoz del Frente, Hamma Hammami, dijo en una entrevista que el programa del Frente es también para "empresarios patriotas", y que el Frente ni siquiera puede definir como un frente de izquierdas!.

Esto confirma la derechización sufrida por el Frente debido, entre otros motivos, a la falta de democracia interna y al reformismo y el electoralismo cada vez más estrecho del “consejo de secretarios generales "que dirige esta coalición. Este enfoque cada vez más derechista ha socavado gravemente la capacidad del Frente para proporcionar una alternativa política creíble, no sólo para las elecciones, sino también y sobre todo para continuar la revolución en las calles, en los sindicatos y en los lugares de trabajo. Sus militantes de base pueden limitar los daños aportando como capital humano la simpatia de que gozan entre la población por el coraje y la audacia de que han dado muestra la gran mayoría de ellos .Dicho esto, desde un punto de vista programátco, los trabajadores, los jóvenes, los pobres. los desempleados por desgracia tienen difícil distinguir e el programa del Frente Popular del de otros partidos..

Sin embargo el CWI-CIT Túnez no va a dejarse atraer por el canto de sirenas de "voto útil" a menudo la justificación para restaurar en el poder a alguno de los dos grandes partidos capitalistas dominantes.

Aunque entendemos aquellos que no van a ir a votar , creemos que ante el peligro del retorno de los antiguos RCDistes, Ennahda y otros arrivistas neo-liberales a la Cámara, no podemos adoptar una posición de "neutralidad", sobre todo de cara a algunas listas obreras y militantes existentes en algunas regiones ,que proporcionan un punto de apoyo, aunque a menudo insuficiente para continuar la lucha revolucionaria y reconstruir una herramienta política al servicio de los trabajadores , las clases populares y la revolución.

Es en este sentido que animamos a los trabajadores y la juventud en Túnez a votar por las listas más a la izquierda y más combativas posible, en función de las listas existentes en las diversas provincias. Esto podría dar lugar a un voto por el Frente Popular en distritos específicos, pero a veces también para algunas listas independientes o listas que se separaron del Frente.

Nuestra atención se centra específicamente en el caso de la lista del Frente Popular en el barrio de Sidi Bouzid (encabezada por Mbarka Brahmi, la viuda del asesinado MP Mohamed Brahmi el pasado mes de julio, y en el que se coloca entre el otro militante Hidouri Abdessalem, miembro del Oficina Regional de la Unión de la UGTT Sidi Bouzid),la lista "El Altavoz de la región perdida de Kef" en Kef, o la impulsada por el dirigente sindical Hajji en la zona minera de Gafsa. Esta campaña ha demostrado más que nunca la necesidad de una alternativa política independiente y combativa que puede expresar a gran escala la voz de los trabajadores y jóvenes revolucionarios. Unos buenos resultados para las listas anteriores tendrán al menos el mérito de poner este debate sobre la mesa, ofreciendo un punto de apoyo potencial para reconstruir esa fuerza después de las elecciones.

Committee for a workers' International publications

p128

p248 01

p304 02

imgFooter1